-Si me puede escribir en estos sobres "propina" y también en inglés ... -dice Herminia con una sonrisa pícara - Es para dejarlas en las habitaciones que limpio.
-¿Y cómo se dice en inglés?- pregunta la recepcionista.
-Ah, no sé... - vuelve a sonreir, mientras su hija se esconde entre sus faldas.
Herminia limpia las habitaciones del Hotel María Sabina por 500 pesos semanales y desaparece entre sábanas recién lavadas y toallas colgadas en su terraza. Porque ya es su terraza. Tiene algunas manchas en los brazos y apenas habla español porque su lengua algún dialecto maya de la región de Yucatán. Es de esas personas que a veces tienen la mirada perdida. Si le preguntas por una dirección de correo, te da la de su casa en lugar del e-mail y aunque toma Coca.Cola no sabe los ingredientes que lleva una pizza.
Cuando no tiene habitaciones que limpiar se sienta en los escalones con su hija María, de diez años, que le lee revistas con los últimos chismes de las telenovelas.-Yo no sé leer- anuncia con una sonrisa y te hace pensar que te dejó un pequeño hueco en su corazón. Si puede, pondrá a trabajar a su hija en el mismo hotel, lavando la ropa a los huéspedes por una comisión. Si le deja el patrón.
-¿Y cómo se dice en inglés?- pregunta la recepcionista.
-Ah, no sé... - vuelve a sonreir, mientras su hija se esconde entre sus faldas.
Herminia limpia las habitaciones del Hotel María Sabina por 500 pesos semanales y desaparece entre sábanas recién lavadas y toallas colgadas en su terraza. Porque ya es su terraza. Tiene algunas manchas en los brazos y apenas habla español porque su lengua algún dialecto maya de la región de Yucatán. Es de esas personas que a veces tienen la mirada perdida. Si le preguntas por una dirección de correo, te da la de su casa en lugar del e-mail y aunque toma Coca.Cola no sabe los ingredientes que lleva una pizza.
Cuando no tiene habitaciones que limpiar se sienta en los escalones con su hija María, de diez años, que le lee revistas con los últimos chismes de las telenovelas.-Yo no sé leer- anuncia con una sonrisa y te hace pensar que te dejó un pequeño hueco en su corazón. Si puede, pondrá a trabajar a su hija en el mismo hotel, lavando la ropa a los huéspedes por una comisión. Si le deja el patrón.


